¿Te pasa que ya nada te llena, pero tampoco sabes qué quieres?
Hay una sensación difícil de explicar con palabras…
Un “algo” que se mueve dentro de ti.
No es tristeza, pero tampoco alegría. No es vacío, pero sí una especie de inquietud silenciosa.
Y aunque desde fuera todo parece estar bien, por dentro sientes que ya no encajas donde antes te sentías cómoda.
Si te identificas, puede que estés atravesando el inicio de un despertar espiritual.
Y no, no estás sola.
Muchas mujeres comenzaron justo así: con un “no sé qué me pasa” que marcó un antes y un después en sus vidas.
Puede que estés despertando… y no estás sola.
La vida tiene una forma curiosa (y a veces incómoda) de empujarnos hacia nuestro verdadero camino.
Antes de que lleguen las respuestas, el alma nos susurra, nos incomoda, nos invita a recordar.
Aquí te comparto 7 señales que indican que tu alma está despertando y guiándote hacia tu propósito de vida, aunque ahora mismo no puedas ponerle nombre:
1. Todo lo de antes te pesa (y no sabes por qué)
Tu trabajo, tus rutinas, incluso algunas relaciones… te sientes desconectada, como si vivieras en piloto automático. Es tu alma pidiendo espacio para expandirse.
2. Empiezas a cuestionarlo todo
¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Qué sentido tiene esto?
Estas preguntas no son crisis existenciales. Son llamadas del alma, pequeñas grietas por donde se cuela la luz.
3. Sientes una necesidad urgente de «algo más»
No sabes bien qué es, pero intuyes que hay algo más grande, más auténtico, más tú esperando ser descubierto.
4. La naturaleza, el silencio y la calma te atraen
Empiezas a valorar el contacto con la tierra, los paseos sin prisa, el cuidado de tu energía. Tu alma empieza a reconectarte con lo esencial.
5. Aparece el interés por lo espiritual o lo energético
Te llaman la atención los aceites esenciales, la meditación, los oráculos, los chakras, el reiki…
No es casualidad: tu intuición se está afinando.
6. Sientes que quieres ayudar a los demás, pero desde otro lugar
Quieres acompañar, inspirar, sanar… pero no desde el sacrificio ni el deber, sino desde algo más amoroso, más auténtico.
Esa es la semilla de muchas emprendedoras del bienestar.
7. Te emocionas con más facilidad (y sientes TODO intensamente)
Llanto fácil, sensibilidad a flor de piel, sincronías que parecen magia… Tranquila: no estás volviéndote loca, estás despertando.
Tu alma está hablando. ¿La estás escuchando?
Si algo de esto te resuena, valídalo. No estás perdida, estás recordando quién eres.
Y aunque al principio duela, este despertar es el primer paso hacia una vida con propósito, con sentido, con alma.
Créeme, lo he vivido.
Y acompaño cada día a mujeres como tú, que sienten que algo se está moviendo, pero aún no saben cómo ponerlo en palabras.
Comparte esta publicación con una amiga que también lo esté sintiendo
Y si te gustaría recibir un audio gratuito para conectar con tu propósito, escríbeme por Instagram con la palabra “PROPÓSITO” y te lo envío con todo mi cariño.
No estás sola. Estás despertando. Y eso, aunque duela un poquito al principio, es una bendición.
