“Siento que no avanzo… que todas crecen menos yo.”
Es una frase que me repiten muchas mujeres que acompañan, sanan, emprenden desde el alma… y de repente se sienten vacías, desconectadas, comparándose con otras.
Se preguntan si están haciendo algo mal.
Si tal vez deberían esforzarse más, aprender más, producir más…
Pero ¿y si no fuera un error?
¿Y si ese “parón” que tanto te frustra fuera en realidad un momento sagrado?
No estás estancada. Estás recalibrando.
Este fragmento es para ti, por si necesitas poner en palabras lo que tu alma ya sabe:
No estás perdida.
Estás en pausa porque tu alma necesita espacio para hablar.
No estás estancada. Estás soltando versiones viejas de ti.
No es que no tengas claridad… es que estás aprendiendo a escucharte sin ruido.
Este silencio que te incomoda… es medicina.
¿Cómo distinguir entre estancamiento y recalibración interna?
Estancamiento viene con frustración + juicio + autoexigencia.
Recalibración viene con cansancio + introspección + necesidad de silencio.
En un estancamiento te forzas a moverte.
En una recalibración, tu alma te invita a quedarte quieta para reordenar tu energía.
Y eso, querida, también es avanzar.
Aromas que acompañan esta fase con suavidad
Durante estos momentos de pausa interior, los aceites esenciales pueden ayudarte a calmar la mente y sostener el corazón:
- Lavanda: suaviza la autoexigencia y ayuda a descansar mentalmente.
- Madera de Guayaco (Palo Santo): limpia energías densas y abre espacio para lo nuevo.
- Salvia esclarea: potencia la conexión con tu intuición y tu visión interna.
Úsalos en difusor, en un roller o simplemente inhala desde las palmas mientras respiras profundo.
Cada aroma es una invitación a volver a ti.
Diario de reconexión: 3 preguntas para acompañarte
Tómate unos minutos en silencio, con tu aceite favorito, y escribe:
- ¿Qué parte de mí necesita ser escuchada en este momento?
- ¿Qué estoy soltando, aunque aún no lo entienda?
- ¿Qué espacio interno quiero abrir con esta pausa?
No busques respuestas perfectas. Escribe lo que salga. Aunque sea “no sé”.
Ese “no sé” también es parte del proceso.
¿Estás en una pausa que nadie ve?
Estoy creando un espacio para ti. Un refugio suave para mujeres que están en este momento sagrado de transformación interna, aunque desde fuera parezca que “no están haciendo nada”.
Si quieres que te avise cuando lo abramos, escríbeme la palabra “RECALIBRAR” por Instagram.
No estás estancada. Estás volviendo a ti.
Y ese regreso vale más que cualquier logro visible.
